Estreñimiento en bebés: causas, qué hacer y cuándo consultar

por | Jul 20, 2026 | Blog Tania Mesa

Que un bebé pase varios días sin hacer caca puede preocupar mucho, pero la frecuencia por sí sola no permite saber si existe estreñimiento. Para valorarlo hay que observar, sobre todo, la consistencia de las heces, si hay dolor y cómo se encuentra el bebé.

Respuesta breve: hablamos de estreñimiento en bebés cuando las deposiciones son duras, secas o dolorosas, no simplemente cuando están espaciadas. La edad, el tipo de alimentación y la presencia de señales de alarma determinan qué conviene hacer.

¿Cómo saber si un bebé está estreñido?

Un bebé puede hacer caca varias veces al día o pasar algunos días sin deposiciones y estar dentro de la normalidad. En especial, algunos bebés alimentados con leche materna espacian mucho las deposiciones después de las primeras semanas. Si las heces siguen siendo blandas, el bebé come bien, gana peso y se encuentra tranquilo, esa menor frecuencia no suele indicar estreñimiento.

El estreñimiento se reconoce mejor por estas señales:

  • Heces duras, secas, voluminosas o en forma de bolitas.
  • Dolor claro al defecar o llanto asociado a la expulsión de heces duras.
  • Esfuerzo acompañado de deposiciones difíciles, no solo de gestos o enrojecimiento.
  • Pequeñas fisuras o sangre roja alrededor de unas heces muy duras.
  • Cambio persistente respecto al ritmo habitual del bebé, junto con malestar.

Disquecia del lactante: esfuerzo sin estreñimiento

Durante los primeros meses algunos bebés se ponen rojos, lloran, encogen las piernas y hacen fuerza durante varios minutos antes de expulsar una deposición blanda. Esto puede ser disquecia del lactante: todavía están aprendiendo a coordinar la presión abdominal con la relajación del suelo pélvico.

Si finalmente la caca es blanda y el bebé está bien, no es lo mismo que el estreñimiento. La disquecia suele mejorar con la maduración y no debe tratarse estimulando el ano con termómetros, bastoncillos o supositorios.

Causas frecuentes del estreñimiento en bebés

Cambios en la alimentación

Las deposiciones pueden cambiar al pasar de leche materna a fórmula, al sustituir una fórmula por otra o al comenzar la alimentación complementaria. Los bebés alimentados con fórmula suelen presentar heces más formadas que los alimentados exclusivamente con leche materna, pero una deposición más consistente no siempre significa estreñimiento.

La fórmula debe prepararse siempre con la proporción exacta de agua y polvo indicada por el fabricante. Añadir más polvo puede concentrarla en exceso, y añadir más agua reduce su aporte nutricional. No cambies de fórmula ni modifiques su preparación para tratar el estreñimiento sin consultar con el pediatra.

Inicio de la alimentación complementaria

Alrededor de los seis meses, cuando el bebé está preparado para comenzar con otros alimentos, el ritmo y la consistencia de las deposiciones suelen cambiar. El intestino necesita adaptarse a nuevas texturas, cantidades de fibra y una composición diferente de la dieta.

En esta etapa conviene ofrecer variedad, avanzar de forma progresiva y mantener la leche materna o de fórmula como parte principal de la alimentación. Puedes ampliar esta información en la guía de alimentación complementaria.

Otros factores que debe valorar el pediatra

La mayoría de los episodios son funcionales, pero a veces el estreñimiento persistente se relaciona con una fisura anal, determinados medicamentos, alergias, alteraciones metabólicas o problemas digestivos que requieren valoración. En recién nacidos y lactantes pequeños es especialmente importante no hacer un diagnóstico únicamente por internet.

Qué hacer si tu bebé está estreñido

La actuación depende de la edad, la alimentación y los síntomas. Estas medidas generales pueden servir como orientación, siempre que el bebé se encuentre bien y no presente señales de alarma.

Si toma exclusivamente leche

  • Comprueba que la fórmula se prepara exactamente como indica el envase.
  • No ofrezcas agua, infusiones, zumos ni otros alimentos a un bebé menor de seis meses salvo indicación sanitaria.
  • Si toma pecho, valora la frecuencia de las tomas, la transferencia de leche, los pañales y la ganancia de peso con un profesional cuando haya dudas.
  • No cambies de fórmula repetidamente ni utilices fórmulas especiales sin recomendación del pediatra.

Si ya ha comenzado la alimentación complementaria

  • Ofrece agua en pequeñas cantidades con las comidas, sin desplazar las tomas de leche.
  • Incluye alimentos variados con fibra y agua, como pera, ciruela, kiwi, calabacín, brócoli, legumbres bien adaptadas y avena, según la edad y las habilidades del bebé.
  • Observa el conjunto de la dieta. No es necesario prohibir un alimento concreto, pero sí evitar que la alimentación sea repetitiva y pobre en fibra.
  • Respeta el apetito y no fuerces a comer grandes cantidades para conseguir una deposición.

Si necesitas organizar esta etapa de forma personalizada, puedes consultar la asesoría de alimentación complementaria y BLW o el servicio de alimentación infantil.

Movimiento y masaje suave

Mover suavemente las piernas como si pedaleara o realizar un masaje abdominal delicado puede ayudar a algunos bebés a relajarse. Hazlo solo si está tranquilo, sin presionar ni insistir cuando muestre dolor o rechazo. Estas medidas no sustituyen una valoración cuando el estreñimiento persiste.

Qué no debes hacer

  • No introduzcas termómetros, bastoncillos ni otros objetos para estimular el ano.
  • No utilices enemas, supositorios, laxantes ni microenemas sin indicación pediátrica.
  • No des aceite, agua azucarada, infusiones o zumos como remedio casero.
  • No diluyas ni concentres la fórmula.
  • No atribuyas todo el esfuerzo al estreñimiento: si la deposición es blanda puede tratarse de disquecia.

Cuándo consultar al pediatra

Solicita valoración si las heces duras o dolorosas se repiten, si las medidas adecuadas a su edad no ayudan o si tienes dudas sobre la alimentación y el crecimiento. En un recién nacido o un bebé muy pequeño, consulta antes de probar cualquier remedio.

Busca atención sanitaria sin demora si aparece alguna de estas señales:

  • Vómitos verdes, repetidos o acompañados de un abdomen muy hinchado.
  • Rechazo persistente de las tomas, decaimiento, fiebre o signos de deshidratación.
  • Sangre en cantidad, sangre mezclada con las heces o sangrado que se repite.
  • Dolor intenso, llanto inconsolable o empeoramiento claro del estado general.
  • Poca ganancia de peso, pérdida de peso o estreñimiento que comenzó desde el nacimiento.
  • El recién nacido no expulsó el meconio durante las primeras 48 horas de vida.

Preguntas frecuentes sobre el estreñimiento en bebés

¿Cuántos días puede estar un bebé sin hacer caca?

No existe un número de días válido para todos los bebés. Algunos, especialmente los alimentados con leche materna, pueden espaciar las deposiciones y seguir estando bien. Importan más la dureza de las heces, el dolor, la alimentación, el crecimiento y el estado general.

¿Cómo distinguir estreñimiento y disquecia?

En el estreñimiento las heces son duras o difíciles de expulsar. En la disquecia el bebé puede llorar y hacer mucha fuerza, pero finalmente expulsa una deposición blanda. La disquecia suele resolverse conforme aprende a coordinar los músculos implicados.

¿Qué puedo hacer si mi bebé no hace caca?

Observa cómo son las heces, cómo se alimenta y cómo se encuentra. Si está tranquilo y las deposiciones son blandas, puede no necesitar ninguna intervención. Si hay heces duras, dolor o un cambio persistente, consulta qué medidas corresponden a su edad.

¿Puedo darle agua, zumo o un supositorio?

Un bebé menor de seis meses alimentado exclusivamente con leche no debe recibir agua o zumos como tratamiento sin indicación sanitaria. Los supositorios, laxantes y enemas tampoco deben utilizarse por iniciativa propia. Cuando ya ha iniciado la alimentación complementaria se puede ofrecer agua en pequeñas cantidades con las comidas.

¿Cuándo debo preocuparme?

Consulta si el estreñimiento es repetido, doloroso o afecta a la alimentación. Busca atención con rapidez ante vómitos verdes, abdomen muy distendido, fiebre, decaimiento, rechazo de las tomas, sangre importante, mala ganancia de peso o síntomas presentes desde el nacimiento.

Fuentes y revisión profesional

Contenido revisado con criterios de educación sanitaria y basado en recursos de la Asociación Española de Pediatría sobre cacas del bebé y disquecia y sus recomendaciones sobre alimentación complementaria.

Autora: Tania Mesa, enfermera colegiada, nutricionista materno-infantil y asesora de lactancia, con más de 16 años de experiencia clínica.

Este artículo ofrece información general y no sustituye el diagnóstico, la exploración ni el tratamiento indicados por pediatría. Ante señales de alarma o dudas sobre la salud de tu bebé, consulta con un profesional sanitario.

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