Alimentación en el embarazo: qué comer y qué evitar

por | Dic 5, 2025 | Blog sobre embarazo, Blog Tania Mesa

Durante el embarazo no necesitas comer por dos, sino elegir alimentos variados, seguros y suficientes para ti y para el desarrollo del bebé. Como respuesta breve: prioriza verduras y frutas bien lavadas, cereales integrales, legumbres, proteínas, lácteos pasteurizados o alternativas enriquecidas, pescado seguro y agua. Evita el alcohol, los alimentos crudos o poco cocinados, los productos sin pasteurizar y los pescados con alto contenido en mercurio; limita la cafeína a un máximo de 200 mg al día.

Esta guía resume qué comer en el embarazo, qué alimentos conviene evitar y cómo cubrir los nutrientes más importantes con recomendaciones prácticas. Son pautas generales: si tienes diabetes gestacional, anemia, enfermedad tiroidea, alergias, una dieta vegetariana o vegana, o cualquier complicación, el seguimiento debe adaptarse contigo y con tu profesional sanitario.

Cómo debe ser la alimentación durante el embarazo

Una alimentación equilibrada no exige productos especiales ni una dieta perfecta. La base puede ser sencilla: incluye alimentos vegetales en cada comida, combina una fuente de proteína con hidratos de carbono de buena calidad y utiliza aceite de oliva virgen como grasa principal. Bebe agua con regularidad y adapta las cantidades a tu hambre, actividad, trimestre y situación clínica.

  • Verduras y frutas: variadas, enteras y bien lavadas.
  • Cereales y tubérculos: pan, arroz, pasta, avena, patata o boniato; mejor integrales cuando sienten bien.
  • Proteínas: legumbres, huevos bien cocinados, pescado seguro, carnes magras, tofu y otros derivados de soja.
  • Calcio: leche, yogur y queso pasteurizados, o alternativas vegetales enriquecidas.
  • Grasas saludables: aceite de oliva, frutos secos, semillas y aguacate.

No es necesario “comer por dos”. Las necesidades energéticas aumentan de forma progresiva, pero importa más la calidad y la regularidad de la dieta que duplicar las raciones. Tampoco hace falta controlar cada comida: el patrón de varios días es más relevante que un plato aislado.

Nutrientes importantes en el embarazo

Ácido fólico

El ácido fólico es esencial desde antes de la concepción y al inicio del embarazo. Está presente en verduras de hoja verde, legumbres, aguacate y frutos secos, pero la alimentación no sustituye la suplementación indicada en el periodo periconcepcional. La dosis debe seguir la recomendación de tu profesional sanitario, especialmente si existen factores de riesgo.

Hierro y proteínas

El hierro contribuye a formar glóbulos rojos y a responder al aumento del volumen sanguíneo. Puedes obtenerlo de carnes bien cocinadas, legumbres, huevos y algunos frutos secos. Combinar el hierro vegetal con vitamina C —por ejemplo, lentejas con pimiento o fruta de postre— mejora su absorción. El café y el té pueden dificultarla si se toman junto a la comida.

Las proteínas se reparten mejor a lo largo del día: huevos, pescado, carnes magras, lácteos, legumbres, tofu o combinaciones vegetales. Un análisis y la valoración profesional determinarán si necesitas suplemento de hierro; no conviene tomarlo por cuenta propia.

Calcio y vitamina D

El calcio participa en el desarrollo óseo. Incluye varias raciones diarias de lácteos pasteurizados o alternativas enriquecidas, además de alimentos como almendras, tahini, tofu preparado con calcio o algunas verduras. La necesidad de vitamina D depende de la dieta, la exposición solar, los análisis y otros factores clínicos.

Yodo

El yodo es importante para la función tiroidea y el desarrollo neurológico. La sal yodada, usada con moderación, y alimentos como pescados, huevos y lácteos ayudan a cubrirlo. La suplementación con yodo no debe generalizarse: se decide de forma individual, especialmente si tienes una enfermedad tiroidea.

Omega-3 y DHA

El pescado aporta proteínas, yodo y ácidos grasos omega-3. La AESAN recomienda variar las especies y consumir pescado varias veces por semana, evitando durante el embarazo las especies con alto contenido en mercurio. Sardina, boquerón, salmón, trucha, merluza o caballa son opciones habituales dentro de una dieta variada.

Qué alimentos evitar o limitar en el embarazo

Alcohol: ninguna cantidad se considera segura

Durante el embarazo la recomendación es no consumir alcohol. Tampoco hay un momento o tipo de bebida alcohólica que se considere seguro. Si bebiste antes de saber que estabas embarazada, coméntalo en tu siguiente consulta sin culpabilizarte.

Pescados con alto contenido en mercurio

Si estás embarazada, buscas un embarazo o estás dando el pecho, la AESAN recomienda evitar:

  • Pez espada o emperador.
  • Atún rojo.
  • Tiburón, incluido cazón, marrajo, mielgas, pintarroja y tintorera.
  • Lucio.

Esto no significa que debas eliminar todo el pescado. Variar especies seguras permite aprovechar sus beneficios nutricionales sin concentrar la exposición a contaminantes.

Carne, pescado, marisco y huevos crudos o poco cocinados

Evita carnes poco hechas, carpaccios, pescado o marisco crudo, sushi con pescado crudo y preparaciones con huevo crudo no pasteurizado. Cocina completamente estos alimentos y recalienta bien las sobras. Esta precaución reduce el riesgo de infecciones alimentarias como toxoplasmosis, listeriosis o salmonelosis.

Leche y productos sin pasteurizar

Elige leche y productos lácteos elaborados con leche pasteurizada y comprueba la etiqueta. En quesos refrigerados blandos o de corteza enmohecida, sigue las recomendaciones de seguridad indicadas por tu profesional y evita consumir la corteza. Cuando exista duda sobre la conservación o el tratamiento, la opción más prudente es no tomarlo o cocinarlo hasta que esté bien caliente.

Jamón y embutidos curados

Las recomendaciones pueden variar según el alimento, su proceso y tu situación frente a la toxoplasmosis. No conviene aplicar la idea de que congelar cualquier embutido elimina todos los riesgos. La opción más segura es consumir productos bien cocinados y seguir la pauta de tu equipo sanitario para jamón y curados concretos.

Hígado, paté y exceso de vitamina A

Evita el hígado y sus derivados por su contenido elevado en vitamina A en forma de retinol, y no tomes suplementos con retinol sin indicación sanitaria. La vitamina A de frutas y verduras en forma de betacarotenos no plantea el mismo problema dentro de una dieta normal.

Cafeína: máximo 200 mg al día

Durante el embarazo se recomienda no superar 200 mg de cafeína al día sumando todas las fuentes: café, té, bebidas energéticas, refrescos de cola, cacao y chocolate. La cantidad de un café cambia según el tipo y el tamaño, por lo que “dos cafés” no siempre equivalen a la misma dosis. Las bebidas energéticas no son una opción recomendable en el embarazo.

Higiene y seguridad alimentaria

  • Lava frutas y verduras bajo el grifo antes de cortarlas o comerlas.
  • Separa alimentos crudos de los ya cocinados y utiliza utensilios limpios.
  • Lávate las manos antes y después de manipular alimentos.
  • Respeta la cadena de frío y las fechas de conservación.
  • Guarda pronto las sobras en la nevera y recaliéntalas por completo.
  • Evita alimentos refrigerados listos para comer si han permanecido abiertos o no sabes cómo se han conservado.

Cómo aliviar molestias frecuentes con la alimentación

Náuseas y vómitos

Prueba comidas pequeñas y frecuentes, evita pasar muchas horas en ayunas y bebe a sorbos. Los alimentos fríos o de olor suave pueden resultar más tolerables. Si no consigues retener líquidos, pierdes peso, orinas poco o los vómitos son intensos, solicita valoración sanitaria.

Estreñimiento

Aumenta de forma gradual la fibra mediante verduras, frutas enteras, legumbres y cereales integrales, y acompáñala de suficiente agua. El movimiento regular, si no existe contraindicación médica, también puede ayudar. Un aumento brusco de fibra sin hidratación puede empeorar las molestias.

Ardor y reflujo

Haz raciones más pequeñas, cena con margen antes de acostarte y evita tumbarte inmediatamente después. Reduce solo los alimentos que identifiques como desencadenantes personales; no es necesario eliminar grupos completos sin motivo.

Ejemplo de un día de alimentación

Este ejemplo es orientativo y debe adaptarse a tus necesidades, cultura alimentaria y tolerancia:

  • Desayuno: pan integral con tomate, aceite de oliva y huevo bien cuajado, más una fruta.
  • Media mañana: yogur pasteurizado con nueces.
  • Comida: lentejas con verduras, ensalada bien lavada y fruta.
  • Merienda: tostada con hummus o fruta con un puñado de frutos secos.
  • Cena: salmón bien cocinado con patata y verduras.

Embarazo vegetariano o vegano

Una alimentación vegetariana o vegana puede ser adecuada durante el embarazo si está bien planificada. La vitamina B12 debe estar correctamente suplementada en una dieta vegana y conviene valorar de forma individual hierro, yodo, vitamina D, calcio, DHA y proteínas. No improvises dosis: una revisión profesional ayuda a evitar tanto carencias como excesos.

Cuándo consultar

Solicita ayuda si tienes vómitos persistentes, signos de deshidratación, pérdida o aumento brusco de peso, dificultades importantes para comer, anemia, diabetes gestacional, una enfermedad digestiva o tiroidea, alergias, una dieta muy restrictiva o dudas sobre suplementos. Consulta también ante síntomas después de consumir un alimento de riesgo.

Preguntas frecuentes sobre alimentación en el embarazo

¿Qué alimentos debe evitar una embarazada?

Debe evitar el alcohol, los pescados con alto contenido en mercurio, la carne, el pescado, el marisco y los huevos crudos o poco cocinados, además de la leche y los productos no pasteurizados. También debe extremar la higiene, la conservación y el recalentado de los alimentos.

¿Cuánto café se puede tomar en el embarazo?

El límite recomendado es de 200 mg de cafeína al día procedente de todas las fuentes. Como el contenido varía mucho entre cafés, revisa el tamaño y el tipo de preparación y suma también té, cola, cacao y chocolate.

¿Se puede comer sushi o pescado crudo?

Durante el embarazo es más seguro evitar el pescado crudo. Puedes elegir sushi vegetariano o con ingredientes completamente cocinados, preparado con buena higiene y sin contaminación cruzada.

¿Se puede comer jamón o embutido?

Depende del tipo de producto, su tratamiento y tu situación clínica. La opción de menor riesgo es consumirlo bien cocinado. Sigue la indicación de tu profesional para los curados concretos y no des por hecho que una congelación doméstica resuelve todos los riesgos.

¿Qué suplementos son necesarios en el embarazo?

El ácido fólico se recomienda desde antes de la concepción y al comienzo del embarazo, con dosis individualizada. Hierro, yodo, vitamina D, DHA u otros suplementos se indican según la dieta, los análisis y la situación clínica. Evita tomar complementos por tu cuenta.

Preparar también la etapa de lactancia

La alimentación del embarazo y la preparación para amamantar son ámbitos diferentes. Si además quieres llegar al nacimiento con información práctica sobre el inicio, el agarre, las señales del bebé, la prevención de dificultades y unas expectativas realistas, puedes conocer la preparación a la lactancia online.

Fuentes sanitarias consultadas


Sobre la autora: Tania Mesa es enfermera colegiada, nutricionista materno-infantil y asesora de lactancia, con más de 16 años de experiencia acompañando a madres y familias.

Este contenido es informativo y no sustituye una valoración médica, nutricional o de tu matrona adaptada a tu embarazo.

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